miércoles, 4 de junio de 2008

Destacada actuación del equipo de Rasmu Vive


La jornada del domingo comenzó muy temprano… A las 7 me presenté en el Campus Orlando para fiscalizar las medidas de la cancha, las redes y el declive del piso (60 grados en dirección oeste), en conjunto con el capitán, convocador de jugadores y representante empírico del equipo ante la organización, el contador Abel. Tras unos cambios de último momento en la lista de buena fe tomé el colectivo alquilado al pato gomez y pasé a buscar a cada uno de los jugadores del CSyDRV. Cuando pasamos por la residencia Martinoli sale sólo la Tota. “¿Y Marta?”, le pregunto al pequeño. “Está cagado el puto, no va a ir”, responde utilizando su frase de cabecera. Me sorprendí, nunca pensé que marta iba a decir que iba a un lugar y después no cumplía...

En el primer encuentro debimos enfrentar al Orlando Team, que contaba con la ventaja de la localía. Analicé fortalezas y debilidades del rival y formé una escuadra en consecuencia: Caminos; Pereyra, Oyhanto, Flores; Barraza, Martinoli Tota; Abel. Se podría decir que el partido fue parejo, pero sería falso: hicimos el gol y nos colgamos del travesaño, algo en lo que varios de los jugadores ya tenían experiencia.

Lo cierto es que convertimos un gol en una escapada realizada entre Gerardo y la Tota, quien definió ante el arquero rival con calidad. Luego de eso, Flavio, sin avisarle a nadie, comienza a jugar de defensor en el equipo rival: recibe pase de Oyhanto en la línea de gol y en vez de convertir la tira a la mierda de una forma increíble. “Corner”, digo. “No, Flavio juega para ustedes todavía: estaba tratando de hacer el gol, no de rechazar”, me responden. Lo único que pude expresar en ese instante fue: “Demonios… ¡cambio juez!”. Ingresan Jagger y Maisonobe chico, este último con su codo listo para impactar en una cabeza rival como lo haría segundos más tarde.

Ya no llegábamos al arco rival, salvo por un buen remate de Pereyra de larga distancia que impactó el travesaño. Ellos sí llegaban, y a esa altura nuestro portero estaba imbatible. Realmente una locura lo que atajó esta persona (por otra parte un claro acierto mío como DT, que le di el puesto pese a su prolongada inactividad), sacando remates de todo tipo, tanto de los rivales como dos pelotas que estuvieron muy cerca de ser goles en contra nuestros. Los reflejos de Caminos permanecieron intactos y, pidiendo la hora, llegó el final.

Después enfrentamos al equipo de la Esquina de Felipe, o de Arrieta. Empezó parejo, pero el equipo se descuidó una vez en cada tiempo y nos penetraron por duplicado. Empiezo a pensar tácticas y dispongo el ingreso de Jagger, que consigue el descuento en una jugada veloz y certera. Ahí, con el partido 1-2, nos lanzamos en una alocada carrera en búsqueda del empate: gritos histéricos, aullidos, frenesí y palpitaciones, los jugadores eran como gatos en celo… que bandada de putos me tocó dirigir... en definitiva no logramos el objetivo, nuestro portero salvó que aumentaran la diferencia en algunos contraataques y quedamos en derrota.

En el último partido enfrentamos al equipo de Nuni, clásico rival. En el primer tiempo teníamos el balón y varias llegadas, pero los palos y la mala puntería hicieron que no pudiéramos anotar en esa etapa. En el segundo sí: Jagger, el goleador fantasma, toma el balón en el área y coloca el 1-0. Luego, en jugada afortunada que incluye rebotes varios, anota Flores mediante un tiro debil y lastimoso, y posteriormente vuelve a aparecer el cantante de los rolling stones, con un remate desde afuera del área. En el último instante del partido nos descuentan y finalizamos venciendo 3-1.

Así se coronó la tarea que nos dejó ubicados en el segundo lugar y con nuestro portero premiado por haber sido el menos vencido del torneo (y si Jagger, que convirtió 3, no terminó como goleador del torneo fue porque “no se puede, estos pendejos se dejan hacer todos los goles”). No pudimos obtener el campeonato, pero se cumplió una actuación respetable. El trofeo hoy reposa en las estanterías de Asunta, y se ve como el inicio de los que será un futuro plagado de triunfos. Estamos en la buena senda, y lo que dicen los diarios es verdad: Rasmu Vive!.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Rasmu tu estilo es copia del bocha, el del club de hockey de buenos aires.